Salud ósea después de los 50: prevención y hábitos diarios

A partir de los 50, la densidad de los huesos disminuye de forma natural. Le contamos qué hábitos diarios ayudan a mantener los huesos fuertes y cuándo conviene revisarlos con el médico.
Los huesos son un tejido vivo que se renueva constantemente. A partir de los 50 años esta renovación se ralentiza y los huesos se vuelven de forma natural menos densos, sobre todo en las mujeres después de la menopausia. No es motivo para alarmarse, sino para prestar atención a la prevención con tiempo.
¿Qué ayuda a mantener la densidad ósea?
- Alimentos con calcio: lácteos, verduras de hoja verde, almendras.
- Vitamina D: pescado, huevos, algo de tiempo al sol y, si hace falta, suplementos por recomendación médica.
- Ejercicios de fuerza y con el propio peso corporal: estimulan a los huesos a fortalecerse. Más información en "Entrenamiento de fuerza después de los 40".
- No fumar y moderar el alcohol: ambos factores aceleran la pérdida de masa ósea.
¿Cómo saber si sus huesos están bien?
El método principal es la densitometría, una prueba que mide la densidad ósea. La prescribe el médico, normalmente entre los 50 y los 65 años o antes si hay factores de riesgo. Es imposible valorar el estado de los huesos "a simple vista".
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