Burnout o desgaste emocional: primeras señales y cómo empezar a recuperarse

El burnout rara vez llega de golpe: suele venir precedido de semanas o meses de cansancio acumulado. Veamos a qué señales prestar atención y por dónde empezar a recuperarse.
El burnout es un estado de fuerte agotamiento emocional, físico y mental que surge por un estrés prolongado, casi siempre relacionado con el trabajo. A diferencia del cansancio normal, no se pasa con un fin de semana.
¿Cuáles son las primeras señales del burnout?
- Un trabajo que antes le gustaba ahora le provoca irritación o indiferencia.
- Una sensación constante de "no puedo más", incluso después de dormir.
- Una actitud cínica o distante hacia las tareas y las personas de alrededor.
- Baja la concentración y aumentan los pequeños errores.
- El sueño empeora: o cuesta dormir, o dormir no alivia.
¿Por dónde empezar a recuperarse?
El primer paso es reconocer con sinceridad lo que ocurre, en lugar de atribuirlo todo a un "estoy cansado, ya me recuperaré". Después ayuda lo básico: recuperar el horario de sueño (vea "El sueño, la herramienta principal de recuperación"), reducir compromisos innecesarios al menos por un tiempo y aprender técnicas de respiración para bajar la ansiedad rápidamente; las hemos reunido en "Ejercicios de respiración contra el estrés".
Si el cansancio dura meses y no está ligado solo al estrés laboral, conviene revisar otras causas; las analizamos en "Cansancio constante: qué revisar".
Por la noche, para desconectar más fácilmente del modo trabajo, algunas personas usan el parche Silent Nights o Y-Age Aeon para relajarse, y de día X39 para tener energía. Pero es un complemento a la rutina, no una solución a la causa del burnout.