Vuelos largos: cómo evitar la hinchazón, la deshidratación y la acumulación de sangre en las piernas

Equipo editorial del blog · · Actualizado el 29 de septiembre de 2026

Pasajero de avión sentado cómodamente durante un vuelo largo

Los vuelos largos son una prueba para el cuerpo: aire seco en la cabina, inmovilidad y menor presión. Vemos cómo prepararse, qué llevar y cómo llegar sin las piernas hinchadas ni la cabeza pesada.

Los vuelos largos cansan por la combinación de tres factores: el aire de la cabina es más seco que el del desierto, la presión es más baja de lo habitual y pasar horas sin moverse ralentiza la circulación en las piernas. La mayoría de las molestias tras el vuelo —hinchazón, sequedad, pesadez en las piernas— se deben a esto y no al hecho de volar en sí. La buena noticia: casi todo se puede suavizar con hábitos sencillos.

¿Por qué cansan tanto los vuelos largos?

La humedad del aire en la cabina suele ser del 10–20%, cuando lo cómodo es alrededor del 40–50%. El cuerpo pierde agua más rápido a través de la respiración y la piel.

  • Aire seco: se resecan la piel, los labios, los ojos y las mucosas.
  • Inmovilidad: la sangre vuelve más despacio desde las piernas y aparece la hinchazón.
  • Menor presión en la cabina: a muchas personas se les pone pesada la cabeza al final del vuelo.
  • Cambio de zona horaria: se altera el sueño; lo contamos en el artículo sobre el jet lag.

Vuelos largos: consejos para prepararse

La preparación empieza uno o dos días antes de volar: dormir bien, beber suficiente agua y no abusar de lo salado. Estos pasos sencillos hacen el vuelo bastante más llevadero.

  • La víspera, acuéstese a su hora y no deje la maleta para la noche.
  • Beba agua durante todo el día, no solo en el aeropuerto.
  • Limite la comida salada: el exceso de sal aumenta la hinchazón.
  • Elija asiento de pasillo si piensa levantarse a menudo.
  • Si tiene factores de riesgo de trombosis, comente el vuelo con su médico con antelación.

Piense también en el horario del vuelo. Un vuelo nocturno es más cómodo si duerme bien sentado, y uno de día, si en el avión no consigue dormir. Procure salir al aeropuerto con tiempo: las prisas y el estrés antes de volar también hacen más pesado un vuelo largo.

Vuelo largo: ¿qué llevar?

Lleve lo que le ayude a beber, moverse y dormir. El equipaje de mano para un vuelo largo suele incluir:

  • una botella vacía que pueda llenar después del control de seguridad;
  • crema hidratante y bálsamo labial;
  • calzado cómodo o calcetines abrigados de repuesto;
  • antifaz, tapones para los oídos y almohada de cuello;
  • un tentempié ligero sin exceso de sal; ideas en el artículo sobre la alimentación de viaje.

Cómo aguantar vuelos largos sin deshidratarse

Beba agua con regularidad en pequeñas cantidades, no un vaso grande cada varias horas. Es mejor limitar el alcohol y el café cargado a bordo: aumentan la pérdida de líquidos.

Cuánta agua se necesita en un día normal lo explicamos en el artículo sobre cuánta agua beber. En vuelo, la referencia es algo mayor por el aire seco.

No olvide la piel: el aire seco la reseca más de lo normal. Aplique crema hidratante antes de volar y renuévela a mitad del vuelo; si nota los ojos secos, descanse de la pantalla y ciérrelos más a menudo.

¿Cómo reducir la acumulación de sangre en las piernas?

Lo principal es moverse, incluso en un asiento estrecho. Así lo indican claramente los CDC y el NHS.

  • Levántese y camine por el pasillo cada 1,5–2 horas, si es posible.
  • Haga círculos con los pies y flexione los tobillos sentado.
  • Valore usar medias de compresión en vuelos de más de 4–5 horas, sobre todo si tiene factores de riesgo.
  • No cruce las piernas mucho tiempo: dificulta el retorno de la sangre.

¿Qué hacer después de aterrizar?

Camine, beba agua e intente pasarse al horario local cuanto antes. Un paseo corto con luz natural ayuda tanto a las piernas como al reloj interno.

Si aun así se le hincharon las piernas, recuéstese 10–15 minutos con ellas elevadas sobre una almohada y haga unos círculos con los pies. Normalmente la hinchazón leve desaparece a lo largo del día, cuando vuelve a caminar.

En casa, antes y después del viaje, es práctico preparar el agua para beber con el sistema X2O: filtra el agua corriente y la infunde con luz, y según la compañía apoya la hidratación y el bienestar. Tras un largo día de viaje, muchas personas se colocan un par de parches IceWave, que la compañía presenta para la comodidad en el movimiento. Pero la principal prevención en vuelo es moverse con regularidad desde el propio asiento.

Preguntas y respuestas

¿Cómo vestirse para un vuelo largo?
Elija ropa holgada de tejidos suaves y transpirables, en capas fáciles de quitar o poner: en la cabina puede hacer frío o calor. El calzado, cómodo y fácil de quitar, porque en vuelo los pies suelen hincharse un poco.
¿Qué hacer en vuelos largos para aguantarlos mejor?
Beba agua en pequeñas cantidades, levántese y camine por el pasillo cada 1,5–2 horas, haga ejercicios con los pies y limite el alcohol. Para dormir ayudan un antifaz, tapones para los oídos y una almohada de cuello.
¿Cuántas horas se considera un vuelo largo?
Normalmente se considera largo un vuelo de 4–6 horas o más. Con esa duración, la inmovilidad y el aire seco empiezan a notarse claramente en el bienestar.
¿Cuánta agua beber en el avión?
La humedad del aire en la cabina es de solo el 10–20%, por eso a menudo se aconseja una referencia de unos 200 ml de agua por cada hora de vuelo. Es mejor limitar el alcohol y el café cargado.
¿Sirven las medias de compresión en vuelos largos y qué es la trombosis venosa profunda?
La trombosis venosa profunda es la formación de un coágulo en una vena profunda, casi siempre de la pierna. El riesgo aumenta con la inmovilidad prolongada, también en vuelo, y el movimiento, las medias de compresión y el agua ayudan a reducirlo.

Lea también